2026-08-09
La enfermedad meningocócica es causada por una bacteria llamada Neisseria meningitidis, conocida comúnmente como meningococo.
Esta bacteria puede encontrarse en la nariz o la garganta de algunas personas sin producir síntomas. Sin embargo, en determinadas circunstancias puede ingresar al organismo y causar enfermedades graves, principalmente meningitis —inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal— o una infección generalizada en la sangre, conocida como sepsis meningocócica.
Una de las características que hace especialmente importante su detección temprana es que la enfermedad puede progresar rápidamente.
El meningococo se transmite de persona a persona a través de las secreciones respiratorias. Generalmente requiere un contacto cercano o prolongado, por ejemplo al convivir con una persona infectada, besar, toser o estornudar a corta distancia o compartir determinados objetos de uso personal.
Niñas y niños pequeños y adolescentes se encuentran entre los grupos en los que la enfermedad presenta mayor incidencia, aunque puede afectar a personas de cualquier edad.
Los síntomas pueden variar según la edad y la forma en que se manifieste la enfermedad.
Entre los signos que pueden aparecer en una meningitis meningocócica se encuentran:
fiebre;
dolor de cabeza intenso;
rigidez de nuca;
náuseas o vómitos;
sensibilidad o molestia frente a la luz;
confusión o alteración de la conciencia;
convulsiones;
aparición de pequeñas manchas rojas o violáceas en la piel que no desaparecen al presionarlas.
En bebés, los síntomas clásicos pueden no estar presentes. Puede observarse irritabilidad, llanto difícil de consolar, somnolencia, rechazo del alimento o abultamiento de la fontanela.
Cuando la enfermedad se presenta como una sepsis meningocócica, también pueden aparecer de manera brusca fiebre alta, importante decaimiento, vómitos, dolor en brazos o piernas, respiración rápida, manos y pies fríos y cambios en la coloración de la piel.
La enfermedad meningocócica es considerada una enfermedad tiempo-dependiente: la rapidez con la que se consulta y comienza el tratamiento puede ser determinante.
Ante fiebre acompañada de gran decaimiento, dificultad para respirar, confusión, vómitos persistentes, cambios llamativos en la piel o manchas rojas que no desaparecen al presionarlas, se recomienda consultar inmediatamente en un servicio de emergencia.
Además de la vacunación, existen medidas sencillas que ayudan a disminuir la transmisión de infecciones respiratorias:
cubrirse al toser o estornudar;
lavarse las manos frecuentemente;
evitar compartir vasos, botellas, cubiertos, toallas y otros objetos personales;
ventilar los ambientes todos los días;
evitar situaciones de hacinamiento;
evitar la exposición al humo de tabaco.
Y, fundamentalmente, seguir las recomendaciones de vacunación vigentes.
Uruguay incorporó en 2025 la vacunación contra el meningococo al Esquema Nacional de Vacunación.
Actualmente se utilizan dos vacunas:
MenB (Bexsero®), destinada en el esquema regular a niñas y niños nacidos a partir del 1.º de mayo de 2025, con dosis previstas a los 2 y 4 meses y un refuerzo a los 15 meses.
MenACWXY (MenFive®), incorporada inicialmente para niñas y niños a los 12 meses y adolescentes a los 11 años.
Ante el aumento de casos registrado este año, el MSP puso en marcha una estrategia excepcional y transitoria de ampliación de la vacunación.
Al momento de publicación de este artículo, la vacunación con MenACWXY se amplió a:
La vacunación es gratuita. Para algunos de estos grupos transitoriamente incorporados se requiere agenda previa y la disponibilidad de cupos puede modificarse en función de las dosis disponibles. De hecho, el MSP ha informado que algunos cupos se completaron y que se habilitarán nuevas agendas progresivamente.
Además, el Ministerio manifestó su intención de extender progresivamente esta estrategia hasta alcanzar a niñas, niños y adolescentes de entre 2 y 18 años, dependiendo de la llegada y disponibilidad de nuevas dosis.
Por tratarse de una campaña en evolución, es recomendable consultar la información actualizada del MSP antes de concurrir a vacunarse.
La enfermedad meningocócica puede ser grave, pero existen herramientas para prevenirla y actuar oportunamente.
Reconocer las señales de alerta, consultar rápidamente ante síntomas compatibles, incorporar medidas cotidianas de prevención y cumplir con las recomendaciones de vacunación son acciones fundamentales para proteger la salud.
Ante dudas sobre síntomas o sobre la vacunación indicada para cada persona, no dudes en consultar .